
Los polígonos de Figueres concentran distribución, talleres, servicio a la construcción, empresas de transporte y almacén de campaña. Lo que arde en estas parcelas casi nunca es mobiliario de oficina. Arde embalaje, film, palés, cajas de plástico, aislamiento de panel sándwich, cableado o material almacenado, y esa combustión deja un residuo ácido y clorado que no se limita a ennegrecer la chapa: la ataca.
En pocos días empieza a trabajar sobre bornes, contactores, guías, tornillería, placas y superficies metálicas de la maquinaria, aunque todo siga arrancando con normalidad. Por eso aquí el primer capítulo del informe no es el aspecto de la nave, sino la corrosión y el riesgo de fallo diferido.
Naves y viviendas alcanzadas por el humo
Entramos con medios para superficie grande, sectorizamos las zonas limpias antes de tocar nada y empezamos por lo que se está atacando químicamente, no por lo que se ve peor.
Naves de distribución
Estructura, cubierta y stock almacenado.
Talleres y líneas
Maquinaria, cintas, compresores y cuadros.
Almacenes
Palés, film, cajas y material de embalaje.
Cuadros y control
Contactores, regletas, sensores y placas.
Soportes y textiles impregnados que tratamos
Tratamos estructura, cubierta, estanterías, maquinaria, cuadros y electrónica, retiramos calcinados con gestor autorizado y derivamos a gestor especializado fibrocemento, aceites, baterías o disolventes.
Motivos habituales de aviso por incendio
Nos llaman empresas con la nave parada, responsables de mantenimiento con líneas expuestas al humo y jefes de almacén que necesitan saber qué stock sigue siendo vendible. El informe se lleva aquí la mitad del valor del encargo: poner cada elemento en su casilla —recuperable, estabilizable o perdido— es lo que separa una reapertura con margen de un año arrastrando averías raras. También intervenimos tras incendios de cuadro sin llama visible, que dejan muy poco daño aparente y mucho depósito ácido metido donde nadie mira.
Contención, diagnóstico e informe de alcance
Vamos a la nave con fecha cerrada, evaluamos el alcance real y entregamos el informe de corrosión y afectación que necesita tu compañía para valorar bien la pérdida.
Conversación técnica previa
Necesitamos saber qué material ardió, qué hay almacenado alrededor, si soplaba tramuntana ese día y hacia dónde, y si alguien ha abierto ya puertas o ha puesto en marcha la ventilación. Con esa información elegimos el equipo que sube al camión y fijamos la fecha de la visita.
Contención de la zona
Antes de limpiar nada sectorizamos: sellamos huecos, protegemos accesos y montamos control de aire donde hace falta, para que el residuo deje de moverse y no acabemos ampliando el perímetro afectado mientras trabajamos.
Diagnóstico y mapa de propagación
Recorremos el conjunto con el responsable, identificamos la química del depósito, hacemos catas en puntos discretos y dibujamos por dónde viajó el humo, incluidas las zonas contiguas que no ardieron y que sin embargo tienen partícula encima.
Informe de alcance para el seguro
Entregamos plano, reportaje fotográfico con ubicación y hora, capítulo de corrosión con riesgo de fallo diferido y relación de mercancía, material y equipo que no se recupera. Redactado para el expediente, no para el escaparate.
Restauración y acta de entrega
Retirada de calcinados, neutralización según el tipo de residuo, tratamiento de metales, cuadros y electrónica, desodorización de espacios cerrados, verificación de olor residual y acta firmada que cierra el trabajo.
Limpieza del humo en los polígonos de Figueres
Los polígonos de la ciudad son donde más se nota trabajar con criterio industrial. Repasa las otras zonas, el alcance de los servicios o pásanos los datos de tu nave por aquí.
Preguntas frecuentes en los polígonos de Figueres
¿Qué pasa con la mercancía que estaba almacenada?
Que se decide con documentación, no con impresiones. El humo deposita partícula y compuestos sobre el producto, sobre el envase y sobre el palé, y el cartón es especialmente absorbente tanto para la partícula como para el olor. Nosotros no dictaminamos qué se puede vender: eso corresponde al titular, al responsable de calidad y, cuando aplica, a la autoridad competente.
Lo que hacemos es construir la evidencia: qué lotes estaban en qué ubicación, cuánto tiempo estuvieron expuestos, con qué combustión y en qué estado quedó el embalaje, con fotografía, ubicación y hora. Sin ese registro, la pérdida se defiende mal.
¿Sois deshollinadores de chimeneas?
No. Deshollinar una chimenea, una estufa o un conducto de cocina es mantenimiento preventivo de una instalación que funciona bien y que acumula residuo con el uso. Lo nuestro es un siniestro: un fuego que se ha ido de las manos y que ha dejado depósito, olor, corrosión y con frecuencia agua en un espacio de trabajo o de vivienda.
Son dos oficios distintos, con equipos y responsabilidades distintas. Si lo que necesitas es limpiar un conducto, te lo diremos por teléfono y no te cobraremos un desplazamiento inútil.
¿Fuego o humo en los polígonos de Figueres? Pongamos números al daño antes de limpiar
936 940 451