
Peralada y su entorno mezclan patrimonio, actividad vitivinícola y edificación de piedra en un término abierto donde la tramuntana entra sin encontrar apenas obstáculo. Los incendios que vemos aquí suelen tener dos frentes simultáneos. Por un lado, construcciones con muro de piedra, bóveda, viga de madera y yeso antiguo, donde el residuo se mete en el poro y donde cualquier abrasivo o agua a presión empeora el resultado de forma irreversible. Por otro, naves y almacenes de actividad agraria y de bodega, con depósito, barrica, embalaje y maquinaria.
Trabajar aquí obliga a llevar dos criterios distintos en el mismo encargo: uno de conservación para lo antiguo y otro industrial para lo productivo.
Naves y viviendas alcanzadas por el humo
Empezamos en seco sobre los soportes porosos y reservamos lo químico para chapa, panel y metal, sectorizando el edificio para no mezclar tratamientos incompatibles en un mismo recorrido.
Cellers y bodegas
Salas de elaboración, barrica y almacén de botella.
Naves agrarias
Estructura, cubierta, maquinaria y material.
Edificación de piedra
Muro, bóveda, viga vista y yeso antiguo.
Vivienda y hostelería
Casas, alojamientos y espacios de sala.
Soportes y textiles impregnados que tratamos
Retiramos el depósito seco sin mojar los soportes porosos, tratamos metal, maquinaria y cuadros con criterio industrial, desodorizamos salas y almacenes y documentamos envase y material perdidos.
Motivos habituales de aviso por incendio
Nos llaman titulares de bodega y de explotación, propietarios de casa antigua y responsables de alojamiento con reservas comprometidas. La pregunta técnica que más aparece tiene que ver con el producto y el envase: qué ocurre con las cajas, con las etiquetas y con el material de embalaje que ha estado expuesto al humo. El cartón absorbe partícula y olor y lo cede después a lo que envuelve, así que ese capítulo entra siempre en la relación de pérdidas, aunque a simple vista parezca intacto.
Contención, diagnóstico e informe de alcance
Nos desplazamos con fecha concertada, revisamos edificación y actividad por separado y entregamos el informe de alcance por capítulos.
Conversación técnica previa
Necesitamos saber qué material ardió, qué hay almacenado alrededor, si soplaba tramuntana ese día y hacia dónde, y si alguien ha abierto ya puertas o ha puesto en marcha la ventilación. Con esa información elegimos el equipo que sube al camión y fijamos la fecha de la visita.
Contención de la zona
Antes de limpiar nada sectorizamos: sellamos huecos, protegemos accesos y montamos control de aire donde hace falta, para que el residuo deje de moverse y no acabemos ampliando el perímetro afectado mientras trabajamos.
Diagnóstico y mapa de propagación
Recorremos el conjunto con el responsable, identificamos la química del depósito, hacemos catas en puntos discretos y dibujamos por dónde viajó el humo, incluidas las zonas contiguas que no ardieron y que sin embargo tienen partícula encima.
Informe de alcance para el seguro
Entregamos plano, reportaje fotográfico con ubicación y hora, capítulo de corrosión con riesgo de fallo diferido y relación de mercancía, material y equipo que no se recupera. Redactado para el expediente, no para el escaparate.
Restauración y acta de entrega
Retirada de calcinados, neutralización según el tipo de residuo, tratamiento de metales, cuadros y electrónica, desodorización de espacios cerrados, verificación de olor residual y acta firmada que cierra el trabajo.
Limpieza del humo en Peralada
Peralada y su entorno entran en nuestra zona de trabajo en el Alt Empordà. Aquí tienes las demás zonas, el detalle de los servicios y el canal de contacto.
Preguntas frecuentes en Peralada
¿Qué conviene hacer en las primeras horas si sopla tramuntana?
Menos de lo que la intuición pide. Lo primero es asegurarse de que el inmueble es seguro y de que no hay riesgo estructural ni eléctrico. Después, y esto es lo específico de esta comarca, cerrar en vez de abrir: no ventilar en corriente, no accionar extractores ni climatización y no abrir muelles ni portones para que salga el humo.
Con viento, esa maniobra no evacua el residuo, lo distribuye por todo el edificio y a menudo también por el de al lado. Tampoco conviene barrer ni pasar bayeta, porque se vuelve a poner en suspensión lo que ya se había depositado y se borra la evidencia de por dónde pasó.
Lo útil en esas horas es fotografiar, anotar la dirección del viento y esperar a que alguien mida.
¿Cómo se limpia el hollín después de un incendio?
Nunca con un único procedimiento. Antes de tocar nada hay que saber qué se quemó. Si el origen es cartón, palé, papel o madera, el depósito es seco y pulverulento y se retira en seco, con aspiración de partículas y esponja química: mojarlo lo convierte en pasta y lo mete en el poro del material.
Si viene de grasa animal o vegetal, es una película translúcida que exige desengrasante alcalino y aclarado. Y si proceden de film, poliestireno, panel sándwich o cableado, el residuo es ácido y hay que neutralizarlo antes de frotar, o se activa la corrosión sobre todo lo metálico.
Se avanza siempre de arriba abajo y desde lo limpio hacia lo sucio, para no volver a ensuciar lo ya tratado.
¿Fuego o humo en Peralada? Pongamos números al daño antes de limpiar
936 940 451