
La Jonquera es un caso aparte dentro del Empordà. Concentra transporte internacional, campas de camiones, estaciones de servicio, grandes superficies comerciales y almacenaje en tránsito, todo ello en un corredor estrecho entre la montaña y la carretera y en uno de los puntos donde el viento del norte sopla con más constancia de toda Catalunya. Cuando algo arde aquí —un remolque, un contenedor, una zona de almacén, una instalación técnica—, el humo no se queda en la parcela: baja pegado al suelo y alcanza naves, tiendas y oficinas situadas a bastante distancia.
Ese es el motivo por el que en la Jonquera trabajamos con criterio de perímetro amplio: valoramos también lo que está a sotavento del foco, aunque su titular todavía no lo haya reportado.
Naves y viviendas alcanzadas por el humo
Antes de limpiar cerramos accesos y protegemos las zonas de mercancía intacta, y ordenamos la intervención según la orientación del viento del día del siniestro, no según la distancia al foco.
Transporte y campas
Remolques, contenedores y zonas de maniobra.
Almacenaje en tránsito
Mercancía, palés y embalaje de paso.
Comercio de frontera
Grandes superficies, tiendas y almacén de venta.
Estaciones y talleres
Instalaciones técnicas, cuadros y maquinaria.
Soportes y textiles impregnados que tratamos
Neutralizamos el depósito sobre estructura, estanterías y equipos, tratamos cuadros e instalaciones técnicas, desodorizamos zonas cerradas y dejamos escrita la relación de mercancía y embalaje afectados.
Motivos habituales de aviso por incendio
Los avisos que recibimos aquí suelen venir de empresas de transporte, de responsables de superficie comercial y de titulares de almacén que necesitan volver a operar sin arrastrar problemas. La duda más habitual tiene que ver con el género en tránsito: mercancía que ni siquiera es del titular de la nave y que ha quedado expuesta al humo mientras esperaba su salida. Documentar de quién es cada carga, dónde estaba y cuánto tiempo estuvo expuesta es lo que evita que ese asunto se enquiste durante meses entre varias pólizas.
Contención, diagnóstico e informe de alcance
Nos desplazamos con fecha cerrada, medimos foco y perímetro y entregamos informes diferenciados por titular y por capítulo.
Conversación técnica previa
Necesitamos saber qué material ardió, qué hay almacenado alrededor, si soplaba tramuntana ese día y hacia dónde, y si alguien ha abierto ya puertas o ha puesto en marcha la ventilación. Con esa información elegimos el equipo que sube al camión y fijamos la fecha de la visita.
Contención de la zona
Antes de limpiar nada sectorizamos: sellamos huecos, protegemos accesos y montamos control de aire donde hace falta, para que el residuo deje de moverse y no acabemos ampliando el perímetro afectado mientras trabajamos.
Diagnóstico y mapa de propagación
Recorremos el conjunto con el responsable, identificamos la química del depósito, hacemos catas en puntos discretos y dibujamos por dónde viajó el humo, incluidas las zonas contiguas que no ardieron y que sin embargo tienen partícula encima.
Informe de alcance para el seguro
Entregamos plano, reportaje fotográfico con ubicación y hora, capítulo de corrosión con riesgo de fallo diferido y relación de mercancía, material y equipo que no se recupera. Redactado para el expediente, no para el escaparate.
Restauración y acta de entrega
Retirada de calcinados, neutralización según el tipo de residuo, tratamiento de metales, cuadros y electrónica, desodorización de espacios cerrados, verificación de olor residual y acta firmada que cierra el trabajo.
Limpieza del humo en la Jonquera
La Jonquera forma parte de nuestra zona de trabajo en el corredor de la frontera. Consulta los demás municipios, el detalle de los servicios y cómo avisarnos.
Preguntas frecuentes en la Jonquera
¿Cómo se limpian las paredes y cómo se quita lo negro?
Depende del soporte, y por eso hacemos catas antes de generalizar. Sobre pintura plástica reciente y en buen estado, un depósito seco sale con aspiración y esponja química casi sin humedad. Sobre chapa lacada y panel sándwich de nave el trabajo es químico y controlado, con especial cuidado en las juntas.
Sobre yeso viejo, mortero de cal o piedra de una finca del centre, el poro absorbe y tanto la abrasión como el agua a presión empotran la mancha en lugar de retirarla. Cuando el residuo ya ha penetrado, insistir con el estropajo no arregla nada: la salida es sellar con imprimación específica y repintar.
Frotar con agua un depósito graso es el error más caro y más habitual.
¿Qué se debe hacer después de un incendio en una nave o un almacén?
Ordenar el problema antes de resolverlo. Asegurar el edificio, cortar los suministros que corresponda, no poner en marcha la ventilación general y no mover mercancía de su ubicación original hasta haberla fotografiado allí donde está. Si hay stock implicado, anotar qué palés estaban en cada zona y desde cuándo.
A partir de ahí, lo que más valor aporta no es una limpieza rápida sino un diagnóstico bien hecho: una nave limpiada deprisa es una nave donde ya no se puede demostrar qué había pasado, y eso se paga en el expediente.
¿Fuego o humo en la Jonquera? Pongamos números al daño antes de limpiar
936 940 451