
Roses concentra hostelería, comercio de temporada, puerto pesquero y un parque importante de apartamentos en comunidad. El siniestro más característico que nos llega desde aquí es el de cocina profesional: una campana, un conducto de extracción o una freidora que se van de las manos y dejan un tipo de residuo que no se parece al de un fuego doméstico. La grasa quemada deposita una película translúcida de proteína que se adhiere a todo, huele de forma persistente y resiste el agua y el detergente corriente.
Ese depósito exige desengrasante alcalino y un tratamiento específico del conducto y de la campana. Frotarlo con bayeta húmeda lo extiende en veladura y lo fija sobre el acabado, que es justo lo contrario de lo que se pretendía.
Naves y viviendas alcanzadas por el humo
Aislamos la zona de cocina del resto del local, tratamos el conducto y la campana por separado y dejamos la sala para el final, cuando ya no hay riesgo de volver a contaminar lo limpio.
Cocina profesional
Campana, conducto de extracción y office.
Sala y comercio
Mobiliario, textiles, barra y escaparate.
Apartamentos turísticos
Viviendas de rotación con olor residual.
Instalaciones
Cuadros, cámaras, climatización y maquinaria.
Soportes y textiles impregnados que tratamos
Desengrasamos y neutralizamos el depósito de proteína, tratamos campana, conducto y superficies de trabajo, desodorizamos sala y almacén y documentamos el género y el material perdidos.
Motivos habituales de aviso por incendio
Los avisos vienen de restauración con la temporada encima, de comercios que no pueden permitirse días cerrados y de administradores de comunidades de apartamentos. En hostelería la conversación gira siempre alrededor del mismo punto: cuándo se puede volver a abrir. Respondemos con criterio técnico y no comercial, porque un local que reabre con olor a quemado en la sala pierde más clientes en una semana que días de cierre habría costado hacerlo bien. Y dejamos por escrito qué elementos de la instalación conviene sustituir en lugar de recuperar.
Contención, diagnóstico e informe de alcance
Vamos a ver el local con fecha concertada, ordenamos el trabajo por lo que permite reabrir antes y entregamos el informe para tu compañía.
Conversación técnica previa
Necesitamos saber qué material ardió, qué hay almacenado alrededor, si soplaba tramuntana ese día y hacia dónde, y si alguien ha abierto ya puertas o ha puesto en marcha la ventilación. Con esa información elegimos el equipo que sube al camión y fijamos la fecha de la visita.
Contención de la zona
Antes de limpiar nada sectorizamos: sellamos huecos, protegemos accesos y montamos control de aire donde hace falta, para que el residuo deje de moverse y no acabemos ampliando el perímetro afectado mientras trabajamos.
Diagnóstico y mapa de propagación
Recorremos el conjunto con el responsable, identificamos la química del depósito, hacemos catas en puntos discretos y dibujamos por dónde viajó el humo, incluidas las zonas contiguas que no ardieron y que sin embargo tienen partícula encima.
Informe de alcance para el seguro
Entregamos plano, reportaje fotográfico con ubicación y hora, capítulo de corrosión con riesgo de fallo diferido y relación de mercancía, material y equipo que no se recupera. Redactado para el expediente, no para el escaparate.
Restauración y acta de entrega
Retirada de calcinados, neutralización según el tipo de residuo, tratamiento de metales, cuadros y electrónica, desodorización de espacios cerrados, verificación de olor residual y acta firmada que cierra el trabajo.
Limpieza del humo en Roses
Roses es zona de trabajo habitual para nosotros. Échale un vistazo a las demás zonas, a lo que cubren los servicios y a las vías de contacto.
Preguntas frecuentes en Roses
¿Qué pasa con la mercancía que estaba almacenada?
Que se decide con documentación, no con impresiones. El humo deposita partícula y compuestos sobre el producto, sobre el envase y sobre el palé, y el cartón es especialmente absorbente tanto para la partícula como para el olor. Nosotros no dictaminamos qué se puede vender: eso corresponde al titular, al responsable de calidad y, cuando aplica, a la autoridad competente.
Lo que hacemos es construir la evidencia: qué lotes estaban en qué ubicación, cuánto tiempo estuvieron expuestos, con qué combustión y en qué estado quedó el embalaje, con fotografía, ubicación y hora. Sin ese registro, la pérdida se defiende mal.
¿Sois deshollinadores de chimeneas?
No. Deshollinar una chimenea, una estufa o un conducto de cocina es mantenimiento preventivo de una instalación que funciona bien y que acumula residuo con el uso. Lo nuestro es un siniestro: un fuego que se ha ido de las manos y que ha dejado depósito, olor, corrosión y con frecuencia agua en un espacio de trabajo o de vivienda.
Son dos oficios distintos, con equipos y responsabilidades distintas. Si lo que necesitas es limpiar un conducto, te lo diremos por teléfono y no te cobraremos un desplazamiento inútil.
¿Fuego o humo en Roses? Pongamos números al daño antes de limpiar
936 940 451